domingo 3 de agosto de 2008

Medios y milagros

Luego de que en Bagadó, Chocó, lloviera un líquido rojo, los medios de comunicación formularon de entrada la hipótesis de que se trataba de sangre, como una muestra de su objetividad y su equilibrado racionalismo. En estos dos segmentos de los noticieros de RCN y Caracol se hace patente esta posición:





El primer segmento de RCN es el más abiertamente populista. ¿Qué es eso de "la nube más negra"? El párroco del pueblo saca conclusiones rápidas, la bacterióloga del pueblo al parecer también y el noticiero aprovecha. Lo más particular es que de entrada la noticia se considera un fenómeno sobrenatural, así que el comentario del teólogo y del meteorólogo se ven reducidos a curiosidades.

A pesar de la propaganda gratuita anti aborto y su condescendencia paternalista -respetamos al pueblo, etc-, este cura chucho parece más razonable que los "periodistas" (desde cuando un presentador es un periodista aquí) de RCN, que quieren atraer más audiencia con amarillismo de cuarta. Por lo menos el benemérito padre chucho se refiere al fenómeno como un "símbolo" que no debe crear miedo, no como una muestra patente de la venganza divina. En todo caso, ambas partes salen ganando. La iglesia hace publicidad a sus causas gracias a la religiosidad popular y los noticieros logran unos puntos más de rating.

Si se supone que se trata de respetar la posición de las comunidades locales y su religiosidad, bueno, no veo en eso más que un cinismo patente. El Chocó sigue siendo una de las regiones más pobres de Colombia, con desigualdades económicas y sociales desastrosas. Por otro lado, ¿Cuántos habitantes del Chocó tienen acceso a la educación superior? ¿Para respetar la pluralidad exótica debemos prolongar esta situación de miseria y celebrarla por medio de estos "prodigios"? ¿Cuándo hicieron estos noticieros el último reportaje sobre la situación de violencia y pobreza en esa región?¿Cuándo fue la última vez que el Chocó apareció en los medios de comunicación debido a su música, por ejemplo?

Asumir de entrada que los fenómenos naturales anómalos tienen explicaciones sobrenaturales, que son prodigios divinos, olvidando el marco donde se producen, no más que otro ejemplo de nuestra feliz condición premoderna, muy útil además para subir el rating de esos circos que todavía llaman noticieros.