miércoles 16 de enero de 2008

El Papa en La Sapienza


Después de varios días de protestas Ratzinger canceló su visita la universidad La Sapienza de Roma, donde haría la sesión inaugural el 17 de enero. Un par de lugares comunes salieron a flote para oponerse a la conferencia del papa: Galileo y Bruno. Otro motivo surgió del ya famoso conjunto de declaraciones memorables de Ratzinger. En un discurso llevado a cabo en la misma universidad, en 1992, afirmó que el juicio contra Galileo fue razonable y justo. Frente a eso creo que las protestas eran perfectamente razonables, aunque no tenían por qué evitar su visita. Eso de callar al oponente, en vez de argumentar en contra suya, es meterse en el equipo equivocado.
En una universidad con una tradición tan interesante habría sido mucho más pertinente una "jornada de refutación del dogma", o algo así. Eso de usar las armas de la irracionalidad, incluyendo la censura, para pelear contra ella no es lo apropiado.